Cabello

Estos son los errores más comunes que puedes cometer al lavarte el cabello

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Es probable que te sorprendas al darte cuenta que lo estás lavando bien, pero la mayoría de nosotros ha cometido por lo menos uno de estos errores a la hora de asear nuestro cabello.

A veces no frotamos lo suficiente el cuero cabelludo, o peor lo hacemos de forma muy brusca, no lo enjuagamos bien y hasta nos saltamos el acondicionador con la excusa de que se nos pone graso muy rápido. Ésas son sólo algunas de las cosas que estamos haciendo mal.

No mojarse el cabello

Muchas personas no se mojan bien el cabello antes de aplicar el champú, esto es un grave error ya que todas las hebras deben estar empapadas para que queden realmente limpias.

Sólo se necesita un minuto entero de pie bajo el chorro de la ducha para asegurarse de que cada hebra esté empapada, aunque puede variar según el tipo de cabello, por lo que es recomendable verificar con los dedos, sobre todo en la parte posterior de la cabeza y cerca del cuero cabelludo.

Usar la cantidad de champú incorrecta

Es muy común desconocer la cantidad de champú que se debe usar en la ducha, se suele creer que mientras “más cantidad uses, más limpio va a quedar el cabello” y no es así. Sobretodo, si el champú que compras es de uso profesional porque lo recomendó tu peluquero o porque lo viste en algún anuncio y te pareció genial, podrías estar botando mucho dinero por el desagüe al no aplicar la cantidad justa.

De igual forma, usar muy poco champú no te limpiará el cabello lo suficiente, ni siquiera te llegará a cubrir las hebras. Por eso es importante aprender a medir la cantidad de champú que tu necesitas.

Si tienes el pelo corto, aplica en la palma de tu mano la cantidad similar a la del tamaño de una moneda, en el caso de tener el cabello de longitud media, utiliza una cuarta parte más, y si eres de pelo largo, duplica la cantidad.
El lavado correcto

Aprieta el champú en la palma de la mano y, a continuación, con ayuda de los dedos, aplique el producto en el cabello, empezando por el cuero cabelludo y la coronilla.

aplicar el champú correctamente

Comenzar por el cuero cabelludo es crucial

Si alguna vez te has lavado el cabello con un profesional en un salón de belleza, sabes cuánto tiempo pasan en tu cuero cabelludo.

No es un simple masaje de cabeza; frotar el cuero cabelludo es un paso clave para que el champú actúe de forma eficaz, eliminando la suciedad y la grasa acumulada. Esto requiere de al menos 3 minutos frotando suavemente con las yemas de los dedos, no con las uñas, sin importar el largo de tu cabello o el tipo de cabello.

Es recomendable realizar dos lavados, en el primero concentrarse sólo en el cuero cabelludo, y ya en el segundo incluir todo el cabello sin refregar las puntas, para éste si se puede emplear menos tiempo masajeando, pero sí es importante pasar al menos un minuto enjuagando, para así eliminar por completo los restos de champú del cabello que es el causante de la acumulación de grasa.

Ahora sí, es hora del acondicionador, el truco es usarlo sólo de medios a puntas sin dejar que toque el cuero cabelludo, pero asegurándose de cubrir cada hebra. Antes de aplicar el acondicionador es necesario eliminar el exceso de agua en el cabello, ya que esto le permite absorber mejor el producto e hidratarse.

¿Cuándo sacar el enredo?

A veces esperamos a tener el cabello seco para peinarlo y eso es atentar contra la salud de nuestra melena, si quieres evitar enredos y que se parta el cabello cuando lo peinas, es crucial desenredarlo mientras tienes el acondicionador puesto dentro de la ducha, utiliza un peine de dientes anchos o un cepillo de cerdas gruesas. Hecho esto, asegúrate de enjuagar bien el acondicionador.

peinarse con acondicionador

Dejarse acondicionador

Las personas con cabello seco suelen dejar un poco de acondicionador puesto para “lograr un cabello más suave y fácil de manejar”. En realidad, hacer esto es dañino para nuestro cuero cabelludo, ya que el acondicionador sólo se asienta sobre el cabello, haciéndolo lucir opaco y plano. Por eso si tienes el pelo seco y áspero utiliza después de la ducha una crema para peinar sin enjuague, existen muchas pero mis favoritas son las que traen protección UV ó protección térmica, ésta última es especial si deseas plancharlo luego.

Agua fría para el brillo

Resulta ser cierto lo que hemos leído a través de los años en revistas y sitios webs, el agua fría le otorga brillo al cabello, ayudando a cerrar la cutículas. Una cutícula más plana tiene una superficie más lisa, por lo tanto refleja la luz y hace que el cabello luzca más brillante.

Te estarás preguntando entonces si no debes usar agua caliente, y la respuesta es sí, porque el agua caliente eleva la cutícula, haciendo que los productos sean absorbidos de forma más efectiva. Dicho esto, lo ideal es lavar el cabello con agua tibia y el último duchazo hacerlo con agua fría.

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